“Por ser mujer y gitana ya tienes una doble exclusión” – Sheila Saavedra

 

Unas cuantas mujeres que participan en el programa Calí, por la igualdad de la mujer gitana, han contado sus experiencias y formas de ver la vida

 

La mañana movida en la Facultad de Periodismo marca el punto de partida de lo que iba a ser un programa especial y distinto para todos los que allí estaban. Una mesa marrón arce une distintas experiencias y expectativas, convirtiendo el conjunto de todas ellas en algo mágico. Las cálidas palabras de todas las asistentes, contrastaban con el frio y grisáceo día. Tras una primera toma de contacto entre ellas, las invitadas y las estudiantes de la facultad se disponen a mostrar las instalaciones que las rodean. La visita a las inmediaciones se desarrolla en un ambiente de amabilidad y mucha curiosidad.

A la una y treinta y cinco de la tarde empieza un programa con el que borrar estereotipos, quitar mochilas y aprender, es el objetivo principal. Un manifiesto contra la violencia de género leído por Sheila Saavedra y Naomi Angomas inicia una bonita y breve charla entre todas. Sheila habla sobre los principales objetivos y retos que tiene el Programa Calí, entre los cuales destaca la igualdad de la mujer gitana. Además de su integración laboral. “Parece que por ser mujer y gitana ya tienes una doble exclusión”, añade Sheila. En dicho programa tratan desde la educación emocional a la sexual, pasando por todo tipo de temas. En este mes de noviembre se ha puesto en marcha la campaña “Lección Gitana”, con la que Secretariado Gitano pretende divulgar la historia y cultura, evitando el rechazo y la discriminación en la que se ven inmersos.

Una vez que el contexto está trazado y las ideas un poco asentadas, comienza una charla entre todas las asistentes. Tertulia breve, que ha hecho que las estudiantes de periodismo se den cuenta de que sus realidades no distan tanto de las mujeres y chicas gitanas que allí se encontraban. Con los sentimientos a flor de piel y una marea de preguntas, dudas e intriga, el primer tema que se trata es la cultura y costumbres del pueblo gitano. Todas ellas recalcan que son costumbres que desde pequeños les enseñan, tanto a chicos, como a chicas. Pero que en ningún caso son obligatorias de cumplir. Que las hay que gustan más o menos, pero eso también se da en todas las culturas. Al hilo de esto surge el tema de la famosa “prueba del pañuelo”. Lo primero que recalcan es que no es obligatoria, Mila Bustamante explica “Por convicción propia decidí no hacérmela, mi familia sabía que yo era virgen antes de casarme, no me hizo falta demostrarle nada a nadie. Pero por no hacértela, tu familia no te recrimina nada. Tampoco los deshonras. Te respetan a ti y a tu decisión.” Esta declaración choca contra las ideas que a la comunidad no gitana se les ha dado, puesto que el equipo de periodistas pensaba todo lo contrario.

Los medios son uno de los grandes culpables de que se tengan ideas distorsionadas del pueblo gitano. “Exageran mucho las cosas, sólo hay que ver los Gypsy Kings, no todos somos así y esto no ayuda a mostrar la realidad”, añade Mila. La emoción de las participantes se podía notar, tanto como su atención en todos los temas que se trataban. Las ganas de dar su opinión y de mostrar la verdadera cara de las costumbres gitanas. Resaltan que lo más especial de sus tradiciones es la pedida de mano y las bodas. “Es muy bonito, el novio y su padre van a tu casa y le piden a tu padre tu mano. Las bodas son preciosas, lo vivimos con mucha pasión. Pasar por la iglesia o el juzgado y luego en el banquete ver a toda tu gente reunida y ser tú el centro de todas las miradas es mágico.”, Tania Bustamante lo explica con un brillo especial en la mirada. Bajo los atónitos ojos de las chicas de la facultad, las dudas se van diluyendo, el afán de saber y conocer más sobre la vida de las chicas gitanas va en aumento.

Con un limitado tiempo por delante, se habla de una forma bastante concisa de los temas tabú, como la homosexualidad. “Nosotros respetamos todo, aunque si que en eso nos cuesta un poco más hablar, pero no se ve como algo malo, ni extraño. Cada uno está en su total derecho de enamorarse de quien le de la gana.”, aclara Sheila, mientras todo el plató asiente. Asimismo, entre sus objetivos de futuro está el de mejorar, tanto a nivel personal, como a nivel de sociedad. En la despedida del programa se ha reproducido una pieza de guitarra muy especial. Grabada por el hijo de Tania Saavedra. El cual, con once años y unos pocos meses de aprendizaje toca este instrumento como un verdadero profesional.

Todas las presentes dan las gracias al equipo de Radio Diferencia por concederles este espacio para mostrar su realidad, su cultura y sus pensamientos. Aunque las más agradecidas son las componentes del equipo, con una gran sonrisa dibujada en la cara, por contarles todo lo que pensaban sin tapujos, enseñarles que nada es como parece y que la sociedad está muy equivocada respecto a la sociedad gitana.

Muchas gracias a Mila, Estibaliz, Naomi, Rocío, Tania, Sheila y Talia por su tiempo, por su compresión y su entusiasmo. Su amabilidad y dulzura. Hoy se han llevado un trozo del corazón de todas las presentes en el programa.

 

Texto de Arancha Hortelano

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